El tutorado de las plantas en el huerto

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tutorado

El tutorado consiste en colocar palos, cañas o estacas cerca de las plantas para que puedan crecer en forma vertical y no tumbadas sobre el suelo, dañándose al ser pisadas, así también se ahorra espacio en el huerto. Es una práctica imprescindible para mantener la planta erguida, ya que algunos tallos, como por ejemplo el pimiento, se parten con facilidad.

Se utilizan en el cultivo de arveja o guisantes, pepino, tomate, pimiento, etc. Existen diversas formas de realizarlas desde las simples hasta las más complejas. En general se utilizan palos como parantes, además de cuerdas u otros materiales que las van a sujetar en la base y alrededor del tallo.
Se deben realizar a partir del segundo mes (cuando las plantas tienen de 25 a 30 cm de altura), y la planta está empezando a desarrollar sus ramas, no antes porque puede ocasionar la ruptura del tallo y no muy después porque van a ser más difíciles de sujetar y van a ocasionar la ruptura de hojas y ramas.

El tutorado se puede hacer al aire libre mediante cañas, creando una estructura a ambos lados de la hilera de la planta que permita su sujeción.

Las plantas en invernadero son más tiernas y alcanzan una mayor altura, por ello se emplean tutores que faciliten las labores de cultivo y aumente la ventilación. En los invernaderos se utilizan dos tipos distintos de tutorado:

  • Tutorado vertical con doble tejido de malla para cada línea de plantas; se emplea malla de plástico de color verde, con cuadrados de unos 15 centímetros de lado. Éste es el método que parece más interesante por lo funcional y sencillo de su instalación.
  • Tutorado horizontal semejante al usado en los cultivos de claveles. Exige dos o tres pisos y su montaje es bastante engorroso.

Distancia entre surcos:
* Cuando la planta tiene unos 15 a 20cm, en el extremo de cada hilera se colocan postes (2,20m), algo inclinados y varillas a lo largo del surco con una distancia de 15 a 20m.
* Se tira el alambre de mediana resistencia, a una altura de 1,50-1,60m, se tensa por medio de un torniquete en uno de los postes extremos y se ata con el alambre blando las varillas.
* Detrás de cada planta a unos 5cm se clava una caña la cual va apoyada al alambre.
* Se coloca una caña larga y gruesa horizontal (paralela al alambre) sobre las cañas tutoras.
* Se procede a atar la caña horizontal con el alambre y nos queda una estructura firme.

Estructuras y materiales para el entutorado
Para el correcto guiado de nuestras plantas necesitaremos principalmente tener en cuenta dos aspectos: estructuras y materiales de atado.

Para las estructuras tendremos en cuenta si van a ser cubiertas total o parcialmente con la vegetación para elegir el material y diseño más adecuado. Siempre deben de ser robustas ya que tendrán que soportar el peso de las plantas, el ejercido por el viento y al no darles el sol directamente, ser resistentes a la humedad.

El atado: consiste en fijar la planta (tomate, pepino) al tutor para conducirla por el mismo. Se debe tener cuidado en no apretar mucho y realizarlo preferentemente del tallo floral para evitar lastimaduras y estrangulamientos.  Los materiales de atado son fundamental y por suerte han evolucionado muchísimo en estos últimos años. Mientras que antes se utilizaba cualquier material al alcance de la mano como por ejemplo los alambres de aluminio o cobre, hoy disponemos de productos que no dañan a las ramas, permiten abrirse y cerrarse miles de veces sin deterioro, son resistentes a los cambios climáticos, fáciles de manejar, perfectamente ajustables y además se integran con total armonía con la planta. 

El atado en árboles y frutales debe de realizarse sobre el tronco al tutor con un material sintético lo suficientemente ancho para que las posibles fricciones del movimiento de la planta no dañen su corteza. Así mismo, una vez adquirido el diámetro de tronco y robustez deseada, se debe retirar tanto el tutor como el material de atado.

Los puntos de atado son múltiples y estratégicos como medida de sujeción o ayuda a la planta sobre la estructura. Este atado debe de ser ligeramente holgado y aun así, es necesaria su vigilancia para evitar que con el engrosado natural de las ramas se puedan producir estrangulamientos indeseados. Por ello, la importancia del material elegido.

En la medida de lo posible, siempre debe realizarse el tutorado para guiar la planta de forma natural y armoniosa. Las ramas adquieren rigidez con el tiempo y dificultan su manipulación si se trabajan de tarde en tarde. Especialmente para ciertos grupo de plantas, como el tomate, pimiento, pepino, guisantes, habas, judías, etc.

La altura de las enramadas dependerá, en todos los casos, del desarrollo de las especies cultivadas. Pueden llegar de 1,2 m hasta 2 ó 3 m, estos cuando se encuentran bajo invernadero. Hoy día, muchos cultivos que normalmente son rastreros, son tutorados para conseguir mejor cosecha.

Entre ellos está el melón, que además debemos sujetar cada uno de sus frutos, ya que por el peso pueden romper las ramas. Hay veces en que también es necesario hacerlo con las plantas de tomate, cuando tienen frutos muy grandes o pesados, en racimos con muchas frutas.

Los principales tipos de sostenes son:

En caballete: se coloca los tutores cruzados en su parte superior, donde se atan fuertemente. Los tutores los colocaremos a lo largo del cantero, a distancias que dependerán de los cultivos. A lo largo del cantero colocaremos en cada tutor varias líneas del material del que dispongamos para que se sostengan de ellos los zarcillos. La profundidad con que se deberá enterrar los tutores dependerá principalmente de la velocidad de los vientos.

Enramado: se eligen las ramas bien ramificadas, y se las entierran a distancias y profundidades necesarias. Es un sistema conveniente por su bajo costo, aunque tiene el inconveniente que se puede acostar con vientos fuertes o con plantas con demasiado follaje o frutos.

Tutorado holandés: cada uno de los tallos dejados a partir de la poda de formación se sujeta al emparrillado con un hilo vertical que se va liando a la planta conforme va creciendo. Esta variante requiere una mayor inversión en mano de obra con respecto al tutorado tradicional, pero supone una mejora de la aireación general de la planta y favorece el aprovechamiento de la radiación y la realización de las labores culturales (destallados, recolección, etc.), lo que repercutirá en la producción final, calidad del fruto y control de las enfermedades.

Contra espalda de hilos horizontales: se entierran los postes verticalmente, a distancias convenientes de 1,5 a 2,5 m, luego se colocan bridas a las estacas de los extremos. Estando estos bien sujetos, se estiran los alambres o aliñas de plástico, fibras, etc., entre los extremos, sujetándolos fuertemente en cada poste. La distancia entre los alambres dependerá de los cultivos.

Una variación del tutoraje anterior, es intercalar entre los mismos ramas que permitan sujetar a los cultivos.

Hay muchas más formas de hacer un tutoraje, dependiendo cada vez de los elementos que tengamos a mano,¡ y del ingenio de cada uno de nosotros!.

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4 respuestas a El tutorado de las plantas en el huerto

  1. HOLA EXELENTE PUBLICACION, LOS FELICITO,Y RECIBEN HOJAS D EVIVA , SOY ESPECIALISTA EN EDUCACION AMBIENTAL Y ME GUSTARIA TRABAJAR CON USTEDES,CREO FALTA MAS PUBLICIDAD Y COMENTARIOS SOBRE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES Y SUS SOLUCIONES , LOCALES Y DESPUES REGIONALES Y DESPUES NACIONALES Y TAMBIEN MUNDIALES
    DIOS LOS BENDIGA Y ESPERO SU RESPUESTA, MI MAIL.JORGEHENRYSARMIENTO@YAHOO.ES

  2. Muy interesante y de fácil aplicación en los cultivos caceros

  3. Muy práctico y útil.

  4. la verdad es que la información que encontré me pareció muy útil esta información no la encontré en ningún otro lado

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