Vinagres ecológicos

Llegó el momento de comprar vinagre ecológico y experimentar nuevos sabores en tus aliños. ¿Sabes la de opciones que tienes? Macera, adereza, escabecha, haz conservas caseras o simplemente dale a tus ensaladas un golpe de aromática intensidad.

Sanos y muy ricos. Con los vinagres ecológicos potencias y resaltas el gusto de tus platos. ¡Arriba el sabor!

.

 

¿Cómo elegir el vinagre ecológico?

Cuando empiezas a fijarte en el mundo de los vinagres descubres que hay mucho más aparte del aquel vinagre blanco de las ensaladas de toda la vida.

Sí, ese al que no prestabas mucha atención y que es el rey del lineal del supermercado.

Entonces te das cuenta de que los vinagres son como el aceite de oliva o los buenos vinos: hay muchas variedades y muchos matices que apreciar. Y momentos para cada uno.

Cuando aprendes a valorarlos y a usarlos cómo, dónde y en la cantidad adecuada, se te abren unas nuevas puertas gastronómicas que no sospechabas.

¿Sabes comprar vinagre ecológico? ¿Sabes cómo son las variedades más comunes y para qué son mejores? Presta atención, te ayudamos a elegir en tu compra.

  • Vinagre de vino. Los más comunes y versátiles. Los vinagres de vino tinto tiene notas afrutadas y van muy bien para aderezos y vinagretas, para marinados de carnes rojas y para guisos de carne. Los vinagres de vino blanco, más suaves y menos dulces, son idóneos para ensaladas y pescados.
  • El vinagre de Jerez se elabora a partir de vinos de uvas como pedro ximénez y moscatel. Es muy aromático, de acidez equilibrada y puedes usarlo en ensaladas, pescado, gazpacho y salmorejo.
  • Vinagre de arroz. Propio de la gastronomía asiática, pero ya muy común en Occidente. Tiene un sabor agridulce y es el que se usa para aderezar el arroz del sushi. Pero no te limites al plato más emblemático de Japón. También puedes usarlo en vinagretas de toque exótico y para marinar pollo o carne roja.
  • Vinagre de sidra de manzana. Más suave y con menos «sabor a vinagre» (si es que es posible decir eso). Muy adecuado para preparar salsas y para aderezar carnes blancas y pescado.
  • Vinagre balsámico. Se elabora a partir de mosto de uva, es de color muy oscuro y tiene intenso aroma y un sabor dulzón. Unas gotas son suficientes para transformar una ensalada, una carne roja o un postre. Sí, porque va genial con fresas, por ejemplo.

Estos son los principales tipos de vinagres aunque, por supuesto, existen muchos otros que son interesantes y están muy ricos. Pueden ser vinagres derivados de los que acabamos de mencionar, a los que se les añaden curiosas peculiaridades como hierbas aromáticas o frutas.

.

¿Por qué comprar vinagre ecológico?

El vinagre orgánico se elabora a partir de materias primas procedentes de la agricultura ecológica y de sus derivados. Por ejemplo, para elaborar un vinagre de vino de este tipo, partimos de un vino ecológico.

Y ese vino ha nacido en una bodega donde se ejerce una labor sostenible en los viñedos. La uva nace del sol y la tierra, sin fertilizantes ni pesticidas artificiales contaminantes. Nada de eso pasa al vino y, por consiguiente, al vinagre.

Así es más saludable para ti y tu familia y puedes llevar una alimentación más acorde con tus principios de respeto medioambiental y social. El productor local y el agricultor ven recompensados sus trabajos y ayudas a sostener la economía verde rural.

 ¡La sostenibilidad concentrada en tus aliños!

.