Chocolate ecológico

Es la hora de disfrutar. Chocolate es sinónimo de paréntesis, de sentarse a paladear con tranquilidad y de descubrir matices. Y si lo haces con chocolate ecológico, es doblemente dulce. ¡Aunque sea muy negro!

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¿Por qué es importante comprar chocolate ecológico?

El chocolate es un placer mundial que no entiende de culturas. Es un mercado que depende del cultivo en ciertos países tropicales.

El mercado del chocolate convencional está en manos de unas pocas grandes compañías. Estas empresas han construido un monopolio y se permiten prácticas poco éticas para mantener en marcha la lucrativa producción del chocolate.

El cultivo convencional del chocolate se ha convertido en un campo de explotación laboral de adultos y niños que viven bajo el umbral de la pobreza en condiciones de semiesclavitud, para que podamos tener nuestro dulce en casa.

A una persona concienciada, esa onza le parecerá muy amarga.

Además de la explotación de los agricultores del cacao, este tipo de cultivo destruye el ecosistema en el que se enmarca. Se deforesta la selva tropical amazónica y africana para convertir el suelo en plantaciones de cacao. Se ataca la biodiversidad, se contamina y se destruyen los pulmones del planeta.

¿Qué solución hay? Por supuesto, elegir chocolate sostenible y ético.

Cada vez que comes chocolate ecológico y de comercio ético y justo, consigues (además de un capricho irresistible):

  • Apoyar condiciones de trabajo dignas y libres de explotación infantil en en estas comunidades.

Una buena parte del dinero que pagas por cada una de estas tabletas llega a los agricultores del cacao. No se queda en el camino en manos de muchos intermediarios.

Colaboras con el trabajo de pequeñas explotaciones agrícolas y elaboradores que se apartan del monopolio de las grandes compañías chocolateras.

  • Colaborar con la protección de la biodiversidad de las selvas. Estas comunidades prefieren trabajar la calidad con producciones más pequeñas que atacar a los bosques tropicales para aumentar el espacio cultivable.
  • Disfrutar de un producto de mayor calidad. Es un cacao selecto, trabajado con cuidado y utilizando medios no contaminantes que introduzcan sustancias peligrosas.

Hay motivos sobrados para quedarse con el chocolate ecológico. ¿Y hace falta decir que está riquísimo?

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Los productos del cacao ecológico

Del grano del cacao se extraen varios productos, principalmente el polvo de cacao y la manteca.

El cacao en polvo tiene el sabor característico de este alimento. Suele utilizarse para batidos y repostería. La manteca de cacao es la grasa propia del haba de cacao.

Las variedades de chocolate que hay en mercado se diferencian por su cantidad de cacao. A más cacao, más puro será el chocolate y menos azúcar y manteca tendrá. Su sabor será más intenso y amargo.

Escoge:

  • Chocolate negro ecológico. Desde un 50-55 % de cacao y hasta un 99 %, es el chocolate más «adulto».
  • Chocolate con leche ecológico. Se añade leche y su cantidad de cacao, va de un 35 a un 50 % en general.
  • Chocolate blanco ecológico. Formado por la manteca de cacao, azúcar y algún lácteo. Suele aromatizarse con vainilla.

¿Con cuál te quedas? Sea el que sea, ¡siempre ecológico!