Fruta ecológica

La golosina más natural de todos los tiempos sigue  siendo la reina de los corazones más saludables. Descubre matices de sabor excepcional que van desde el dulce al ácido y disfruta de las diferentes texturas… cremosa, crujiente o jugosa, ¡tú decides!

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¿Cómo y cuándo es mejor tomar fruta?

Las frutas son sabrosas y sanísimas. Todas ellas, en mayor o menor medida, aportan agua, vitaminas de diferentes grupos, fibra a montones y otros nutrientes esenciales que nuestro organismo adora.

Más allá de «a mordiscos», existen cientos de formas diferentes de tomar la fruta. Pero antes de darte algunas buenas ideas de consumo, vamos a dejar clara una cosa: sí, lo mejor es hincarle el diente a la pieza entera y, si puede ser, sin eliminar la piel.

Los zumos, batidos y smoothies de frutas son aconsejables. Para que la fruta conserve toda la bondad de sus propiedades, simplemente no elimines su fibra.

¿Y dónde está la fibra? Exacto, como ya intuías, se encuentra fundamentalmente en la piel, en la pulpa y en las semillas. Así que, en la medida de lo posible, mete todo junto en el vaso de la batidora.

Una vez bien triturado, podrás beber sin necesidad de usar el colador. Si te gusta menos espeso, agrega agua o leche vegetal de almendras, de arroz, de coco…

¡Riquísimo!

¿Sabías que también puedes añadir vegetales? El zumo y pulpa de naranja con espinacas, apio y un toque de limón con jengibre hacen un jugo verde espectacular.

De hecho, te animamos a experimentar con diferentes mezclas, por raras que te parezcan. Te sorprenderás.

Cómo tomar fruta depende de tus gustos personales: machaca, exprime, macera, corta, muele. Puedes congelarla para preparar helados o cocinarla al baño maría hasta hacer una rica compota con ella. Ásala o disfrútala cruda. Empléala sin medida en tus recetas de repostería, en las papillas de los niños y hasta en cremas o ensaladas.

¡Crea con ella miles de platos atrevidos!

Fruta ecológica de buena mañana

Durante mucho tiempo hemos creído que el postre ideal es un par de mandarinas, una manzana o una buena rodaja de sandía. Es una costumbre arraigada que pocos se plantean.

Y bien rico que está, sí.

Sin embargo, lo cierto es que el consumo de fruta es muy beneficioso por la mañana, entre horas y con el estómago vacío.

¡Es el snack perfecto junto con un puñado de frutos secos! Esto sí que es fast food pero en versión saludable.

Un desayuno ecológico es un desayuno saludable, energético y responsable. Las frutas obtenidas a través del cultivo biológico son más sanas y de mayor calidad nutritiva. La ausencia de sustancias de síntesis química favorece que así sea.

Y el gusto que tienen lo dice todo.

Además, ya sabes que la agricultura ecológica no solo respeta el producto y el medio natural, también pretende la sostenibilidad integral del agroecosistema.

¿Se puede pedir más?

No dudes en incluirla en tu menú matutino. Los hidratos de carbono que contiene te ayudarán a comenzar el día con ánimo y muy buen sabor. ¿Qué tal un smoothie de frutas rojas con avena?

Comer fruta es una forma estupenda de refrescarse, cuidarse y también de calmar un antojo goloso.

Seguro que tienes una fruta favorita en cada estación del año.

¿Cuál vas a elegir?