Algas ecológicas

¿Comprar algas ecológicas? ¡Sí! Llegó la hora de darle a tu cocina un toque diferente, exótico y, al mismo tiempo, muy cercano con las algas de nuestras costas.

Sabores sorprendentes y muchas opciones en la cocina. ¿Te apuntas al nutritivo mundo marino?

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¿Por qué comprar algas?

Las algas son un alimento utilizado en diversas partes del mundo, aunque en España todavía son un poco novedosas.

Eso vamos a resolverlo ya mismo, porque son muy nutritivas y sanas y aportan mucho en la cocina. Merece la pena introducirse en el curioso mundo de las algas comestibles.

¿Por qué te interesan? Cada variedad es diferente en sabor, textura, forma y propiedades, pero en general todas comparten un poco unos valores nutricionales comunes.

Las algas son muy ricas en minerales que captan del agua marina. Por ejemplo, calcio, hierro, fósforo, magnesio, yodo y potasio, así como zinc, cobre o manganeso, entre otros.

Aportan cantidades notables de vitaminas, como A, C, D, E y las del grupo B. Algunas también son una interesante fuente de proteína vegetal, y todas en general son ricas en fibra.

En definitiva, el alga es un alimento muy nutritivo que puedes consumir en pequeñas cantidades. ¿Sabes cómo hacerlo?

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¿Cómo preparar las algas deshidratadas antes de cocinar?

Las algas ecológicas son recogidas, lavadas y secadas para su deshidratación.

La deshidratación permite que la planta se conserve durante muchísimo tiempo sin estropearse. Además, facilita su envasado y transporte, ya que así ocupan y pesan muchísimo menos.

Pero eso también significa que deben prepararse antes de cocinar. ¿Cuáles son los pasos? Es muy fácil:

  • Toma una porción del alga seca y ten en cuenta que al rehidratarse aumentará de tamaño. En general, aumentan entre tres y cinco veces su tamaño en seco. Hay variedades, como el alga wakame, que crece hasta diez veces. Así que no te pases porque con un poco basta, ya que su sabor es intenso.
  • Lávala con agua fresca debajo del grifo como si fuera una verdura cualquiera.
  • Prepara un cuenco con agua fría y un poquito de sal. Así consigues un agua similar a la del mar. Deja el alga en remojo en esta agua salada durante unos minutos. Poco a poco ira captando agua e hinchándose.
  • Presta atención al tiempo de hidratación. Según la variedad, puede ir de 5 a 10 minutos. Si te pasas de tiempo, el alga podría perder su textura natural.
  • ¡A cocinar!

No siempre hace falta hidratar las algas secas antes de cocinar. Por ejemplo, si vas a usarlas para aderezar un guiso, basta con lavarlas y ponerlas en la olla, donde el líquido de la receta y el calor se encargarán de todo el trabajo de hidratación.

Tampoco hará falta si quieres utilizar el alga como condimento. El alga deshidratada se puede triturar y pulverizar con un mortero o molinillo, de modo que consigues un polvillo que sirve de especia para dar sabor y sustituir a la sal de cocina.

Ya sabes todo lo que hace falta para llevar las algas a tu cocina. ¡A comer!