Infusiones ecológicas

¿Por qué tomar infusiones ecológicas? Las bebemos porque nos gusta su sabor o porque buscamos de manera explícita un beneficio concreto.

Las infusiones tranquilizan y excitan, calman y curan, revitalizan y favorecen el descanso. Cada una tiene su valía. ¿Quieres saber qué infusión es buena para dormir, para tomar después de comer o para el dolor de estómago? Existen tantas variedades que es imposible que no encuentres la perfecta para ti.

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Aparato circulatorioAparato digestivoAparato locomotorAparato reproductorAparato respiratorio
Aparato urinarioSistema endocrinoSistema inmunológicoSistema nerviosoSistema tegumentario

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¿Cuál es la infusión más beneficiosa? Compra la ecológica

Lo que queremos de las infusiones está en el interior de la planta. Eso y solo eso. Las cantidades implicadas son minúsculas y cualquier otro añadido cambia y altera la bebida.

Cuando tomamos infusiones buscamos algo muy concreto, no contaminado por sustancias extrañas y potencialmente tóxicas.

Por lo tanto, la mejor infusión es la ecológica, porque son plantas cultivadas de modo natural, sin pesticidas, fertilizantes ni otras sustancias químicas sintéticas.

Además, así evitamos la emisión de más contaminantes al entorno y favorecemos la economía rural de nuestros campos.

Aprende a preparar la infusión perfecta

¿Cuántas veces has preparado una infusión sin atender demasiado a lo que hacías? Esperas a que hierva el agua y la viertes, sin más. ¡Error!

Ya se trate de una infusión para relajarte, para la retención de líquidos o para la digestión, si queremos el sabor ideal y sus propiedades, tenemos que aprender a «cocinar» bien la planta.

¿Quieres saber cómo preparar la infusión perfecta? Sigue estos consejos:

  • No uses agua hirviendo.

Eso estropea los principios activos. La temperatura ideal está entre 92 y 96 °C.

  • Usa las cantidades adecuadas.

Por cada 200 ml de agua, una cucharada de infusión ecológica a granel o una bolsita.

  • Utiliza una tetera o una taza de cerámica.

Porque con este material la infusión permanecerá caliente durante más tiempo.

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¿Cómo se hace una infusión?

Así de sencillo:

  1. Calienta el agua. Solo tienes que alcanzar el punto de ebullición, retirar del fuego y dejar enfriar un minuto para conseguir la temperatura perfecta.
  1. Pon la cantidad necesaria de preparado de infusión en la tetera o taza. Vierte la cantidad correspondiente de agua caliente.
  1. Espera unos minutos. Cada infusión requiere un tiempo determinado, así que respeta lo que indique el paquete. En general, suelen ser unos 8-10 minutos para las infusiones de especias y frutas, y 5-6 minutos para las de flores y hojas.
  1. Filtra. Tenemos que evitar que la planta siga infusionándose. Pasado el tiempo de reposo, filtra para quedarse solo con la bebida en tu taza.
  1. Adereza a tu gusto. Puede que quieras edulcorar la infusión o añadir ingredientes que aporten sabor, como especias o cáscara de cítricos. También es el momento para añadir leche animal o vegetal.
  1. Disfruta de tu deliciosa bebida. Si es para tomar en frío, deja reposar hasta que tome la temperatura ambiente y, a continuación, refrigera o ponle hielo. ¡Un refresco sano y natural!

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¿Y qué son las tisanas?

Aunque a veces se confunden, tisana e infusión no son lo mismo. La tisana, que suele beberse con intención medicinal, se prepara dejando hervir las plantas, al contrario que en la infusión.

Las hojas, flores, frutos o la parte de la planta que se trate se cuecen unos minutos para liberar los principios activos que buscamos en la tisana. Algunas hierbas necesitan este proceso de cocinado, mientras que otras funcionan mejor en infusión.

¿Tienes dudas? ¡Pregúntanos!